Las empresas demandan Formación Incompany bonificada en los seguros sociales.

La formación continua de los trabajadores es imprescindible en la sociedad actual, aunque presenta algunos inconvenientes debido a la falta de tiempo para llevarla a cabo. Para resolver este problema una solución es la llamada formación “in company”.

La formación “in company” consiste en una enseñanza programada de una empresa, teniendo en cuenta sus necesidades formativas, por ello se diseñan cursos en áreas concretas con contenidos específicos para su empresa y en el horario y ubicación que le convengan.

Normalmente en lugar de ir los trabajadores a formarse a un centro externo, el equipo docente se desplaza al lugar de trabajo junto con todos los medios necesarios para impartir la materia correspondiente al curso.

La formación “in company” está al alza debido a que son programas adaptados a la realidad de la compañía, por lo que la aplicación de lo aprendido al puesto de trabajo es más rápida, útil y eficiente.

Cualquier tipo de empresa puede necesitar un proyecto “in company” aunque tradicionalmente las que más la han demandado han sido las de tamaño medio y grande, por dos razones obvias: son empresas con un número de empleados suficiente, que permite la creación de grupos de formación homogéneos por área de actividad -marketing, ventas, recursos humanos- y, por otro lado, son las que tienen una mayor capacidad de inversión en formación.

Las consultoras de formación y las escuelas de negocio privadas son las que suelen tener una cuota de mercado mayor en la formación “in company”, pero la Universidad también ha empezado a entrar con fuerza en este mercado. Por ello los centros de estudios privados deben apostar por ofrecer este tipo de formación a medida.

Uno de los posibles inconvenientes de este tipo de formación puede ser las frecuentes interrupciones provocadas por el día a día del trabajo (llamadas, visitas, reuniones, tareas pendientes,…). Esta situación debe evitarse para no perjudicar al conjunto del personal y que no afecte a la formación. Para ello hay que plantear horarios realistas, que se puedan cumplir y poner como norma que la formación no se interrumpa salvo causa de fuerza mayor.

Aunque la formación en la empresa puede adaptarse a todo tipo de actividades, los cursos más solicitados suelen ser: Recursos humanos, Finanzas, Marketing, Ventas, Tecnologías de la información, Administración

La metodología de la formación “in company” tiene los siguientes aspectos diferenciadores:

  1. Contenidos adaptados: se elabora según la proyección laboral que puede tener el empleado ya que estos programas están diseñados teniendo en cuenta los objetivos y necesidades de cada empresa. Los contenidos suelen ser de alta calidad y se adaptan perfectamente a las actividades que se realizan en la empresa. Por ejemplo: si el curso es sobre técnicas de ventas, los contenidos se adaptarán a las ventas de la actividad a la que se dedica la empresa.
  1. Docencia participativa: los trabajadores participan en los contenidos a tratar proponiendo lo que más interesa para su trabajo. Ejemplo: se hacen dinámicas de grupos en la que los alumnos reflexionan sobre sus métodos de trabajo en la empresa y entre todos sacan conclusiones y actuaciones de mejora.
  1. Contenidos prácticos: que puedan resultar útiles para el desarrollo del trabajo. Además deben ser transmitidos por el formador de forma práctica, no con discursos, sino haciendo vivir las experiencias a base de ejercicios, dinámicas y casos prácticos de los que los participantes extraigan de modo natural los objetivos del curso que se les había propuesto al principio. Ejemplo: si el curso trata sobre el funcionamiento de una maquinaria industrial, lo óptimo es aprender usándola en vez de enseñar teóricamente su funcionamiento.