Los costes en la Formación Programada.

Los costes directos son los costes relacionados directamente con el desarrollo de la formación, y entre ellos se distinguen los siguientes:

– La cantidad pagada a los formadores o profesores internos y externos, pudiéndose incluir salarios, seguros sociales, dietas y gastos de locomoción y, en general, todos los gastos de preparación, impartición, tutoría, seguimiento y evaluación de los cursos.

En el caso de docentes de la propia empresa (internos), se valoran los costes de personal propio en labores de impartición, preparación de clases, tutorías, evaluación y seguimiento de alumnos, así como las horas dedicadas a la preparación de los materiales didácticos.

– Los gastos de alquileres, arrendamiento o amortización de equipos didácticos (por ejemplo ordenadores) y plataformas tecnológicas.

– Los gastos de los medios didácticos (por ejemplo pizarra), adquisición de materiales didácticos (por ejemplo libros o manuales) y bienes consumibles (por ejemplo lápices o papel de forrar en un curso de Escaparatismo), utilizados en la realización de los cursos, incluyendo el material de protección y seguridad. Asimismo, en el caso de la “teleformación” (especialmente la enseñanza virtual on-line), los costes imputables a los medios de comunicación utilizados entre formadores y participantes.

– Los gastos de alquiler, arrendamiento financiero (leasing) o amortización de las aulas, talleres y demás superficies utilizadas en el desarrollo de la formación. Se tiene en cuenta los Gastos de alquiler o adquisición, los soportes justificativos (facturas) debidamente desglosados por acción formativa/grupo, o los de alquileres de equipos didácticos y de aulas, así como adquisición de material didáctico y consumible utilizado en la preparación de los medios o en el desarrollo del curso.

– Gastos de transporte, manutención y alojamiento para los participantes y formadores.

Por otro lado, están los Costes de Organización de la formación, que son  los costes que no se consideran directamente unidos a la formación, sino  que actúan como costes relacionados con la gestión, ejecución y apoyo a los organizadores. Entre ellos se distinguen los siguientes:

Puede ser los costes de del personal, instalaciones, locales y equipos  de apoyo para el desarrollo de la formación (ejemplo el sueldo de las  horas de trabajo que dedica un administrativo a la gestión documental de  los cursos). El personal puede ser interno o externo.

También los coste de luz, agua, calefacción, mensajería, correo,  limpieza, vigilancia, teléfono y otros costes relacionados a la gestión  de la actividad formativa.La imputación de estos costes al curso se  realiza teniendo en cuenta criterios de proporcionalidad de la actividad  formativa respecto de la actividad general de la empresa. Es decir, si  por ejemplo una empresa realiza un curso en las propias instalaciones  durante el mes de octubre, podrá imputar a gastos de formación los  costes proporcionales de luz, agua y limpieza durante el mes de octubre  (indicará una cantidad en función de los metros cuadrados del aula y de  las horas del curso respecto al total de los gastos de luz, agua y  limpieza).