Ley que regula el Sistema de Formación Profesional para el empleo en el ámbito laboral.

La Formación Profesional para el empleo en el ámbito laboral busca una adecuación entre la oferta y demanda de cualificaciones, para anticiparse a las necesidades de las empresas y los jóvenes. Y para ello, intentará corregir la falta de anticipación de las necesidades y la planificación de la formación, utilizando diagnósticos y análisis del mercado.

El modelo potenciará la formación online frente a la distancia tradicional, ya que lo impone la evolución de las tecnologías, y TICs con garantías de calidad.

Al mismo tiempo, el nuevo modelo amplía los sujetos responsables incluyendo las entidades de formación y las organizadoras de la formación programada. También se modifican los tipos infractores, con la prohibición de efectuar subcontrataciones (sanción muy grave), y una infracción por cada empresa y curso.

Por otro lado, se establece la responsabilidad solidaria de los sujetos que participen en la obtención fraudulenta de ayudas, subvenciones y bonificaciones y se endurecen las sanciones, de manera que los beneficiarios del sistema de formación profesional para el empleo no puedan volver a serlo durante un periodo de 5 años en caso de cometer una infracción muy grave.

Por último y a fin de garantizar un refuerzo del control y capacidad sancionadora se prevé la creación de una Unidad Especial de Inspección en el seno de la Dirección Especial adscrita a la Autoridad Central de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

Este sistema integrado permitirá desarrollar tres instrumentos clave de difusión, garantía de calidad y transparencia para el sistema a que hace referencia el artículo 20: la Cuenta de Formación, que acompañará al trabajador a lo largo de su carrera profesional al objeto de acreditar su historial formativo y de orientar la oferta formativa al incremento de su empleabilidad; el Catálogo de Especialidades Formativas, que será referente común de toda la oferta formativa que se programe para los trabajadores ocupados y desempleados y será objeto de actualización permanente; y el Registro Estatal de Entidades de Formación.

La formación incide directamente sobre el empleo. El empleo perdido en recesión económica ha sido en ocupaciones de bajo nivel de capacitación. Entre 2007 y 2013 más 50% de los trabajadores sin primaria perdieron su empleo, mientras que los ocupados con estudios superiores se incrementó en un 2%

La calidad de la formación profesional ayuda a la recuperación económica, aumenta productividad, innovación, menor rotación y estabilidad empleo. Por ello, entre los fines FPE están los de atender a exigencias mercado de trabajo, necesidades de empresas, y mejorar empleabilidad de los trabajadores con dificultades.

En la formación de Oferta se gestiona en régimen de concurrencia competitiva abierta a todos los proveedores de formación, acreditados y/o inscritos. Mientras que las bonificaciones en cotizaciones empresariales a la Seguridad Social son carácter no subvencional, y se aplica a formación programada y PIF.

Estas subvenciones de oferta en régimen de concurrencia competitiva, se aplican a la oferta: desempleados, ocupados, autónomos y economía social. La concurrencia estará abierta a todas las entidades de formación que cumplan los requisitos de acreditación y/o inscripción.

En poco tiempo se pone en marcha el cheque formación a los desempleados, que seleccionarán las entidades de formación acreditadas y/o inscritas. Y una novedad es que se financia a la red pública de centros de formación para que impartan formación a ocupados y desempleados. Lo controlan las CCAA.

Los fondos y pago de las subvenciones de Oferta se diseñan del siguiente modo: antes del inicio curso un máximo del 25%, un 35% una vez acreditado el inicio, y mínimo 40% al finalizar y justificar. Los anticipos y pagos serán en el plazo de 3 meses tras la presentación de documentación, o 12 meses desde la justificación final.

Se podrán fijar módulos económicos según los precios mercado, singularidad, especialización, características técnicas y modalidad impartición. Y se establecerán unos los límites de módulos según diferencia de precios de mercado, especialidad formativa y ámbito territorial en que se imparta

En formación programada por empresas los cursos están sujetos a una duración mínima de dos horas. Y no se bonifican las jornadas, ni los congresos.

La formación programada se puede aplicar a los trabajadores cuyo régimen de cotización contemple el pago de cuota por el concepto de FP. Las acciones formativas programadas deben guardar relación con la actividad empresarial. No se adaptan a las necesidades reales de empresas.

La impartición de la formación se realizará por una entidad acreditada o inscrita en el registro de entidades de formación habilitado. Son inscritas o acreditadas las entidades homologadas para impartir formación habilitante para ejercicio de algunas actividades profesionales.