La Formación de Demanda tras 13 años de desarrollo.

En 2004 se pone en marcha un Real Decreto que regula el subsistema de formación profesional continua, con un nuevo modelo de gestión de la formación continua, con más estabilidad y continuidad, junto a la puesta en funcionamiento de la Formación de Demanda (Bonificada).

Con el sistema de Demanda, todas las empresas que cotizan en Formación Profesional dispondrán de un crédito para la Formación Continua. Este crédito se calcula aplicando un porcentaje de bonificación a la cuota de Formación Profesional pagada en el año anterior. Es un modelo de gestión que permite hacer una planificación sin tener que ajustarse a las convocatorias anuales.

Los cursos bonificados se financian a través de bonificaciones en las cuotas de la seguridad social, lo que permite que las empresas realicen formación según las necesidades de sus trabajadores. Por lo tanto, todas las empresas del sector privado que cotizan por sus trabajadores en concepto de formación profesional son beneficiarias potenciales de las bonificaciones a la formación.

En el año 2015 se produce otro gran cambio del sistema de formación, tras del Real Decreto-Ley 4/2015 y Ley 30/2015, intentando mejorar la programación y ejecución de los cursos, el control, el seguimiento y el régimen sancionador, así como el sistema de información, la evaluación y la calidad. Una de las novedades más importantes ha sido la eliminación de la modalidad distancia.

Según el Ministerio de Empleo, la Fundación Estatal, el directorio DIRCE y la Tes Gral de la Seguridad Social, el número de empresas participantes en 2015 es superior a 440.000, lo que supone un aumento exponencial en la última década, ya que en el año 2004 sólo 33.000 empresas formaban a sus trabajadores.

Las empresas que han realizado formación bonificada han consumido más de 550 millones en el último año, con especial incidencia en la modalidad presencial, y en las áreas de Administración y gestión, Seguridad y medio ambiente, Comercio y marketing, Servicios socioculturales y a la comunidad, e Informáticas y comunicaciones.

El futuro se presupone prometedor, ya que en el próximo año se repetirá la misma financiación, crecerá en más de dos dígitos la modalidad elearning, las entidades organizadoras conocerán las reglas de juego, se diseñarán nuevos cursos adaptados a los cambios normativos y digitales, y se profesionalizará el sector de la formación programada.

Más información en la web www.formacionprogramada.net